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a viceministra de educación de Colombia dijo que, abrir espacios de inclusión para tantos niños en el sistema educativo colombiano “ha sido una tarea difícil”, aun cuando el Gobierno ha destinado en lo que va de año “160 millones de dólares para atender a este grupo de niños”.


El rechazo a los migrantes venezolanos que se ha venido dando tras el éxodo masivo toma cada vez más fuerzas, llegando incluso a las aulas de clases colombianas donde la xenofobia se ha vuelto el “principal reto educativo”.

De acuerdo a las declaraciones dadas por Constanza Alarcón viceministra de Educación Preescolar, Básica y Media de Colombia, hay ciudades del país donde “el principal reto educativo es la xenofobia, porque existe una resistencia hacia los venezolanos debido a que tenemos población con necesidades básicas insatisfechas, que viven en condiciones de pobreza extrema”.

Para julio de 2019 más de 190 mil niños venezolanos estaban inscritos en el sistema oficial de matrículas de Colombia, lo que representa un incremento de casi un 500% con respecto a los registrados para noviembre de 2018.

Durante su participación en el foro internacional sobre “inclusión y equidad en la educación – todas y todos los estudiantes cuentan” que se llevó a cabo en la ciudad de Cali, Alarcón explicó que el flujo de migrantes venezolanos ha puesto aún más en evidencia las brechas sociales que existen en Colombia.

“Cuando uno analiza el acceso a servicios públicos, empleo, salud y educación queda claro que son aspectos que se han visto afectados en Colombia por la llegada de venezolanos y eso genera resistencia por parte de algunos grupos poblacionales», comentó.

La viceministra de educación dijo que, abrir espacios de inclusión para tantos niños en el sistema educativo colombiano “ha sido una tarea difícil”, aun cuando el Gobierno ha destinado en lo que va de año “160 millones de dólares para atender a este grupo de niños”.

Es por esto y con la intención de evitar que la xenofobia se expanda en las escuelas y colegios, este foro organizado por la Unesco, el ministerio de Educación de Colombia y la Alcaldía de Cali, ha dado inicio a la capacitación de los profesores con el objetivo de que sean gestores “de los procesos de inclusión”.

Otra de las dificultades con la que se han encontrado los docentes es el estado psicosocial de los menores, la mayoría de los cuales presenta traumas por el desarraigo que han sufrido no solo de su país de origen sino de sus propias familias.

“Muchos de estos niños tienen dividido su núcleo familiar y si a ese dolor le sumamos el ser víctimas de acoso escolar y xenofobia nos encontramos con una situación dura que afecta la salud mental», dijo Alarcón.