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unque el ELN es el grupo armado con más hombres y fuerza, disidencias de FARC y otros grupos llamados “residuales”, también reciben apoyo del régimen de Nicolás Maduro


Información clasificada de inteligencia venezolana revelada la semana pasada confirmó lo que era un secreto a voces: la presencia de guerrillas colombianas en Venezuela. Sin embargo, los documentos mostraron algo mucho más grave, el apoyo concreto que el régimen de Nicolás Maduro esta dando a estos grupos y la planeación de posibles operaciones conjuntas para desestabilizar el gobierno colombiano.

La información se conoce tras el anuncio de rearme de una facción de las FARC-EP comandada por Iván Márquez, Jesús Santrich y otros exjefes de la desmovilizada guerrilla , que habría sido hecho desde territorio venezolano.

Esto ha ocasionado una reacción del gobierno colombiano que está emprendiendo una cruzada diplomática para que Venezuela quede incluida en la lista de países aliados del terrorismo. Para eso el presidente Iván Duque dijo que denunciará a Maduro ante la Asamblea Nacional de Naciones Unidas con pruebas que demuestran su protección a las guerrillas colombianas.

La antesala de ese episodio, que tendrá lugar el próximo 24 de septiembre cuando sesione nuevamente la ONU, se dio el pasado miércoles en la Organización de Estados Americanos (OEA) donde el canciller colombiano Carlos Holmes Trujillo presentó un detallado informe que da cuenta de la presencia de las reamadas FARC y del ELN en suelo venezolano, así como de las alianzas que estos tendrían con el régimen de Nicolás Maduro.
¿Qué grupos armados colombianos operan hoy en el Venezuela? ¿Dónde estás? ¿Tienen alianzas con agentes del régimen de Maduro? ¿Coordinan actividades con los colectivos chavistas? Estas fueron algunas de las preguntas que respondió el informe de la Cancillería Colombiana.

El ELN: La migración de una lucha guerrillera

El Ejército de Liberación Nacional (ELN), es el grupo armado colombiano más relevante que tiene presencia hoy en Venezuela.

Esta guerrilla, mermada en número de hombres debido a más de 50 años de combate con el Estado colombiano, ha encontrado en el vecino país un terreno fértil donde reagruparse, buscar nuevos reclutas y desarrollar sus actividades delictivas con el beneplácito del régimen chavista.

Así lo han denunciado diversas entidades como Insight Crime, FundaRedes, y la propia cancillería colombiana, que afirma que de los 2.402 hombres en armas que tiene el ELN, 1.043 (el 43%) está en Venezuela.
De acuerdo con la Cancillería, en Venezuela se encuentran actualmente tres frentes de guerra  del ELN, Frente de Guerra Norte, Frente de Guerra Oriental, y Frente de Guerra Nororiental. Ellos tienen asentamiento permanente de 50 zonas campamentarias en seis estados venezolanos: Zulia, Apure, Bolívar, Amazonas, Táchira y los límites fronterizos de la Serranía del Perijá.

FundaRedes, ONG que hace seguimiento a la presencia de actores armados en Venezuela, afirma que el ELN opera en 17 estados del país, aunque en unos es mucho más fuerte que en otros.

Además su director Javier Tarazona ha denunciado “la utilización de manera pública y notoria de diversos espacios públicos en territorio venezolano para el desarrollo de actividades y reuniones de carácter ideologizantes, como la Casa de la Cultura de Santa Cruz del estado Aragua, reuniones en las Alcaldías de los Municipios Catatumbo (Encontrados) y Jesús María Semprún (Casigua el Cubo) del estado Zulia, Alcaldía del Municipio Páez (Guasdualito) en el estado Apure, Universidad Rómulo Gallegos en San Juan de los Morros del estado Guárico, la Universidad Politécnica de Valencia en el estado Carabobo así como hoteles propiedades del Ministerio del Poder Popular para el Turismo ubicados en la ciudad de Caracas”, para reuniones entre miembros de la Fuerza Pública y los guerrilleros.

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Uno de los principales cabecillas del ELN en Venezuela es alias Lenin, quien comanda el Frente de Guerra Oriental, él sería el enlace entre la guerrilla y el régimen madurista por intermedio de Freddy Bernal, más conocido como “El protector de Táchira”.

Bernal es reconocido miembro del chavismo en Venezuela y defensor de la lucha armada como la forma de mantener el régimen en el poder. Fue fundador del “Movimiento Policial por la Dignidad”, diputado del Congreso Nacional por la parroquia de Sucre, alcalde del municipio Libertador, ministro de Agricultura Urban, Comisario General del Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebín) y, actualmente, Jefe Nacional del Comité Local de Abastecimiento y Producción (Clap).

En el ejercicio de su último cargo ha sido denunciado por usar las provisiones de alimentos repartidas por el Clap como una forma de hacer propaganda al ELN, ya que ha permitido que las cajas donde se entrega la comida tengan insignias de los elenos y en algunos lugares son los propios guerrilleros quienes reparten las provisiones.

Cajas CLAP de alimentos que reparte el régimen de Maduro, co insignias y mensaje del ELM

 

Esta es una de las estrategias de “incrustación social” que ha adoptado el ELN para mantener e incrementar su presencia en Venezuela. También promueven procesos de organización comunitaria, ayudan a organizar grupos de incidencia y sociedad civil pero además establecen vínculos con los colectivos chavistas, ayudándolos con asistencia logística, entrenamiento y en algunos casos financiación.

Con estos colectivos, los elenos realizan operaciones coordinadas en la frontera para controlar el tráfico de economías ilegales y la entrada y salida de migrantes. Entre lo hechos que denunció el canciller Holmes estuvo el impedimento a ingresar la ayuda humanitaria que se envió desde Colombia al vecino país el pasado 23 de febrero. También señaló al Frente Efraín Pabón del ELN de patrocinar un colectivo en la frontera y al jefe eleno Antonio García como coordinador logístico de la entrega de vehículos y radios a los colectivos.

Todo lo anterior representa una gran amenaza para la seguridad nacional colombiana, ya que permite un estado de cosas favorable para el fortalecimiento de una guerrilla famosa por sus ataques a puntos estratégicos de la infraestructura nacional. Esto sumado al hecho de que podrían potenciar su capacidad de daño si se configuran operaciones conjuntas con la Fuerza Pública venezolana ya que tienen vínculos con: Fuerzas Armadas Nacionales Bolivarianas (Fanb), miembros de REDI Occidental y Andes, miembros de ZODI Zulia y Táchira; Guardia Nacional Bolivariana, Dirección General Conjunta de Inteligencia Militar (DGCIM) y la Fuerza Bolivariana de Liberación (FBL).

Bandas criminales y la “nueva guerrilla” de Márquez y Santrich

Pero en Venezuela no solo está el ELN, también tienen presencia, menos estable, varios de los llamados GAO (Grupos Armados Organizados) residuales. Es decir, bandas criminales como el Clan del Golfo o Los Rastrojos, que viene de una herencia paramilitar y cuyos principales intereses se centran alrededor del narcotráfico y otras actividades criminales.

Pero también dentro de los GAO residuales están disidencias de las FARC y la facción de esa guerrilla que retomó las armas bajo el comando de Iván Márquez y Jesús Santrich. Ellos no son catalogados por el gobierno colombiano como una guerrilla pues no cuentan con estatus político.
Al respecto de los GAO en Venezuela, el Canciller Holmes entregó cifras de por lo menos 231 hombres en armas que pertenecerían a estas organizaciones y están asentados en Venezuela; el 10% de los 2.296 que según datos de inteligencia colombiana tienen estos grupos.

 

En ese proceso han jugado un rol clave Noé Suárez Rojas, alias Grannobles, comandante del disidente Frente 10 de las FARC y Géner García Molina, alias John 40, quien comanda otra disidencia y apareció junto con Márquez y Santrich anunciando el rearme de las FARC. Ellos serían importantes enlaces con las autoridades venezolanas.

Los grupos residuales, grupos terroristas, mantienen vínculos con las autoridades venezolanas de tipo local y regional (…) ejecutan actividades económicas, logísticas y de control social, entrenan milicias y controlan también algunos pasos fronterizos”, afirmó Holmes ante la OEA.

El canciller también dio cuenta de una serie de reuniones que viene sosteniendo Iván Márquez con agentes venezolanos desde agosto del año pasado, cuando se fugó del proceso de reincorporación. En especial una con fecha 28 de agosto de 2018 en Isla La Orchilla con la Dirección Nacional de Contrainteligencia Militar, en la que también participó Henry Castellanos Garzón, alias Romaña, y en la que se habló sobre el mecanismo para responder el requerimiento de la JEP de líderes guerrilleros.

 

La otra se llevó a cabo el 18 y 19 de septiembre del año pasado y fue la génesis de la alianza anunciada entre la “nueva guerrilla” de Márquez y el ELN. Dicha reunión se llevó a cabo en el estado de Apure (Venezuela) y contó con la participación de Grannobles -que comandaba la disidencia de FARC de mayor presencia en Venezuela en ese momento-, “Pablito” – miembro del Comando Central del ELN- y Luis Tolosa una de las cabezas de la Fuerza Bolivariana de Liberación (FBL).

En esa reunión se discutió sobre crear un bloque político de izquierda latinoamericana y del “apoyo al movimiento de tropas y entrenamientos de milicias” por cuenta del ELN y las disidencias de FARC.

Todas estas pruebas, presentadas por la Cancillería en sus denuncias ante la OEA, son según el canciller Holmes, solo una parte del material probatoria que tiene Colombia contra el régimen de Maduro por su apoyo a grupos terroristas, y que el presidente Iván Duque en su intervención ante la ONU se encargará de ahondar más en ellas.

Para el gobierno colombiano, la sinergia denunciada de las autoridades venezolanas y sus fuerzas militares con los grupos guerrilleros y narcotraficantes colombianos no solo es una amenaza para la seguridad nacional de la propia Colombia, son para la de todo el continente latinoamericano.

 

 

FUENTE: INFOBAE