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a Marcha de Fe en honor a la Virgen de Guadalupe inicia hoy 11 de diciembre y se extiende hasta mañana 12 en la basílica de El Carrizal. Es considerada como un  evento que contribuye al turismo regional.


Cada 12 de diciembre, los feligreses se preparan y participan en la conocida Marcha de la Fe: una peregrinación que lleva a la Virgen de Guadalupe desde la iglesia en la urbanización Los Médanos hasta la Basílica Menor de El Carrizal.

Este año se celebra la XXXVII edición de la Marcha de Fe en honor a la Virgen de Guadalupe, que inicia hoy 11 de diciembre y se extiende hasta mañana 12 en la basílica de El Carrizal.

Esta caminata es considerada como un  evento que contribuye al turismo regional, pues no solo  peregrinos del estado Falcón se acercan a venerar a la virgen, sino de otras partes del país.

Van de rodillas, en sillas de ruedas, con niñas vestidas de la Virgen, con el rosario en sus manos y sus oraciones en todo el camino agradecen a la Virgen morena por los milagros concedidos o piden sobre alguna necesidad.

A esta tradicional Marcha de la Fe cada año se suman más creyentes, quienes cuentan que los indígenas pobladores del caserío El Carrizal encontraron en la costa de La Vela un cofre con un lienzo de la virgen morena y desde entonces comenzaron a venerarla. Se cree que fue en 1723, fecha en la que comenzó además a poblarse el lugar.

El fallecido monseñor Julio Urrego, rector de la basílica guadalupana, era su principal promotor y cataloga a la marcha como un “mar guadalupano”.

Tanta relevancia ha revestido la devoción guadalupana en Falcón, que en 1928, se realizó en Coro el II Congreso Mariano Nacional, con la asistencia de los obispos de Venezuela. En ese evento nacional se recibió el Decreto Pontificio de su santidad Pío XI, mediante el cual se designa a santa María de Guadalupe, celestial patrona de Diócesis de Coro.

La primera advocación de la Virgen de Guadalupe apareció en 1531 al indio Juan Diego en México. Su imagen tiene su principal centro de culto en la Basílica de Guadalupe, ubicada en las faldas del cerro del Tepeyac, en el norte de la Ciudad de México.

Fuente: NUEVO DÍA