La época de vacaciones escolares además de ser sinónimo de descanso, trae consigo la “tradicional compra de útiles y uniformes”.


Hace unos años atrás, salir en familia a comprar todo lo necesario para el regreso a clases era toda una celebración. Pero hoy en día, la dinámica del venezolano es completamente diferente.

Carolina Díaz, trabaja en una tienda de uniformes escolares en el centro de la ciudad de Maracay, destacó, “el mes de julio fue bueno debido a que algunos padres compraron uniformes por motivo de las graduaciones, pero por otro lado, agosto suele ser un mes flojo, es decir con pocas ventas”.

“Nosotros no dependemos de los uniformes escolares, porque las ventas no son constantes. Lo que siempre tiene demanda son los uniformes de medicina y militares”, dijo.
En estos momentos los precios de camisas escolares oscilan entre los 30.000 y 70.000 bolívares dependiendo de la calidad de la tela. Los pantalones están entre 50.000 y 65.000 bolívares, variando entre modelos de gabardina y los de educación física.

Esto es sólo una parte del combo que hace falta para el regreso a clases. La lista de útiles escolares es otro ítem que ocupa la mente y las finanzas de los padres maracayeros.

PRECIOS DE INFARTO

Geraldine Marciano, madre de dos niñas que cursan diferentes grados de primaria, por lo tanto, la estimación de gastos para ella es el doble. “Estoy un poquito infartada. Un libro, de cinco que le están pidiendo a una de mis hijas, vale Bs. 400.000. No todos tienen el poder adquisitivo para comprarlos. En mi caso, tendría que tener dos millones de bolívares para comprar las listas escolares, sin uniformes”.

Recordó que el año pasado con 50.000 bolívares compró todo para sus hijas. Los clientes afirmaron que por la situación en la que se encuentra la economía, lo ideal es comparar precios.

En la mayoría de las ferias escolares se ven personas que entran, observan los diferentes artículos, preguntan precios y luego se retiran con las manos vacías.
Arley Santamaría, trabajadora de otra feria escolar, considera que el flujo de clientes es de aproximadamente 10% comparado con años anteriores. Sin embargo, quienes visitan el establecimiento afirman que han encontrado precios más accesibles. “Las personas están comprando por parte, cada quincena un poquito y los artículos más básicos: lápices, libretas, pegamento”, expresó.

El reto para los comerciantes ha sido mantener los precios y la variedad de productos.
Aneli Vargas destacó que la empresa a la cual pertenece busca siempre mantener una gama de productos de calidad y a precios accesibles. “Este año hemos tenido buena afluencia. La clientela sabe que hay variedad en costos y mercancía”.
“Empezando compraban la lista escolar por parte, ahora la llevan completa”.Agregó que para ellos, agosto es el mes más movido.

Dania Madero, gracias a su trabajo, conoce bien el movimiento de compras y ventas previo al inicio de clases. Afirmó con cierta sorpresa que este año los creyones se acaban más rápido que otros productos. En su caso, trabajan las listas escolares con empresas corporativas y el precio promedio está entre 230.000 y 300.000 bolívares, sin textos, es decir, los materiales más indispensables.

“Los colegios ya no piden marcas ni todos los productos. Por ejemplo, antes solicitaban una resma de hojas tamaño carta completa, ahora sólo es media resma o una carpeta con una cantidad específica de hojas”, dijo.

Lo más interesante llega al momento de pagar, pues Madero señaló que el 30% de las personas, que han tenido intención de cancelar algún producto, utilizaron dólares como forma de pago, en lugar de bolívares.

 

 

FUENTE: EL SIGLO. 12 de agosto de 2019.